miércoles, 3 de junio de 2009

5ta vista

Alguna vez imagino que les ha ocurrido, bueno al menos los que no tienen carro, como yo de que no vez mucha cortesía y amabilidad en los hombres. No es que todos sean así, pero eso es lo que observo y no veo que vaya a cambiar.

Hace algún tiempo, cuando tenia unos 14 o 15 años de edad iba camino a mi casa y el bus se encontraba lleno, se subió una señora embarazada, imagino que tendría unos ocho meses de embarazo y ni un solo hombre se paro a darle el puesto, es muy incomodo ir parado pero mucho mas si es que tienes peso extra junto a ti.

Tuve que pararme para ofrecerle mi asiento ese día a la señora y eso ocurre en muchos otros casos en los que se paran mujeres para darle asientos a señoras y señores de mayor edad, o a embarazadas y algunos otros casos.

Entonces, donde comienza todo esto. Una gran lección de mis padres fue que teniamos que ser corteses sea donde sea y con quien sea aun si eso implica sacrificio, me lo enseñaron en mi juventud. Pero observo que ha muchos niños no les enseñan esto. Incluso he visto casos en los que la señora esta parada con tal de que su niño este comodo en el asiento.

Como podemos esperar que estos niños sean serviciales, cedan sus comodidades para ayudar a otro que mas necesita. Y que hay de las madres, esta bien darle lo mejor al hijo pero hay lecciones de vida que solo se aprenden con el ejemplo. Ejemplo de bondad, de servicio, de sacrificio.

Para el futuro solo queda enseñarle a las generaciones proximas a venir, enseñarles a los que podemos influenciar de alguna manera. Para que el mundo no se vuelva egoista en este sentido, y tratar poco a poco de cambiar ese modo de pensar de las personas actuales y estar dispuestos a servir a nuestros semejantes.

1 comentario:

  1. Tienes la suerte de que haya sido a tus 14 o 15 años la última vez que presenciaste algo asi, pues esto es algo que sucede a diario. Obviamente no se trata de todos, y aunque la descortesía se nota más cuando viene de un hombre, existe tanto en hombres como en mujeres que, quizás por las nuevas tendencias liberales, por su egocentrismo o simplemente por su idiosicracia, olvidan o desconocen las normas de cortesía y los valores de amabilidad y generosidad.

    Estoy de acuerdo en que debemos enseñar cortesía a las nuevas generaciones, y aunque en muchas ocaciones no ha sido realizado desde sus hogares, existen otras formas de concientizar a una sociedad, tal como lo ha hecho la alcaldía de nuestra ciudad con el tema de los pasos zebra, sancionando a quién no cumpla. Este método ha funcionado en los países de primer mundo (quienes no siempre tienen una sociedad tan culta como aparentan) en otros temas como el evitar que se arrojen desperdicios en las calles, el cumplimiento de leyes de tránsito, etc..

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