domingo, 5 de julio de 2009

8va Vista

Tengo un gran recuerdo de mi niñez y tiene relación a esta entrada...

Tenía alrededor de 8 años y había niños jugando en la calle, mis amigas me llamaban a jugar en el parque y los niños jugaban con lo que encontraban, en esa época compraban bolitas para jugar pepo y trulo. Había tantos niños y no recuerdo todos los nombres pero eran grandes momentos de alegría en el barrio, se hacían bingos y elecciones para la reinita del barrio. Aun tengo un par de cintas guardadas en el cajón de ese bello recuerdo.

Pero esto dejo de ser así con la migración en el país, muchos de esos niños se fueron a vivir a otras partes o con sus abuelos, solo quedo el recuerdo de ellos. Con el pasar de los años era todo distinto, aun puedo decir que no conozco muchos de los vecinos del sector y casi todo el día la calle pasa vacía, al pasar siento el temor de que me roben y si esto sucede nadie en el barrio se enteraría. Al menos la mayoría, aun queda en el barrio unas cuantas familias desde mi niñez.

Pero hasta que hace aproximad amente un año, la vecina de dos casas mas allá decidió ponerse un pequeño local de comida típica, vendería los fines de semana desde la mañana hasta el anochecer, ese sentimiento del pasado en cierta manera volvió a resurgir y me di cuenta al estar sentada comiendo el típico plato de arroz con menestra y carne asada, que por cierto es muy delicioso, y me tope con un viejo vecino (ya no vive en el barrio) y conversamos de el tiempo en el que era pequeña y salia a jugar con su hijo al igual que con mi hermano.

A unos metros de distancia vi a niños jugando en el parque, no se que estaban jugando pero estaban entretenidos, vi personas que a breves rasgos conocía, seguramente cuando salia de mi casa, y que son mis vecinos. Y vi alegría en el barrio, aquella alegría perdida de antaño.

Realmente no es lo mismo que en mi niñez pero tiene algo de encanto, el ver algo así hizo que trajera este recuerdo y sonría de ver que esa calidez y amistad dentro de un barrio no se ha perdido, a pesar de las dificultades.
Hay maldad en Guayaquil desde niños que roban hasta mayores que engañan o estafan para tener algún beneficio propio, pero así mismo buenas actitudes o tradiciones que vale la pena mencionar. Tradiciones que se están olvidando, y no se observa en las nuevas generaciones dominadas por la tecnología.

Me viene a la mente la película de Pixar, estrenada el año pasado llamada "Wall-e", en el que la comunicación directa se había perdido y todo era mediante medios tecnológicos aun cuando la cercanía entre las personas era mínima, físicamente. El contacto humano era nulo. Poco a poco esto se esta haciendo realidad en países mas desarrollados, se observa que cada individuo esta separado por una barrera invisible, pero que esta ahí separándonos poco a poco, unos de otros.

Pero lo que vi me agrado, aunque es una pena que solo hayan sido dos personas mayores, ya que ellos tienden a hacer esto, esta actitud de ser amable con los desconocidos y el ofrecerle un hola no con un sentido oscuro pero puro.

Hace algún tiempo vi el monologo, la "pelota de letras" y mencionaba que las personas de la tercera edad tienden a hacer amigos con el extraño de alado. Mientras me reia me di cuenta de que era un hecho real y que el resto de generaciones posteriores no tiende a hacer este tipo de acciones. Tiende a evitar las conversaciones que se den con los desconocidos, o mas bien tendemos a tener este tipo de actitudes contra los extraños.

Talvez es temor a que sea una persona mala la que esta conversando o simplemente preferimos ignorar y quedarnos entretenidos con lo poco que hacemos, que muchas veces es trivial y sin sentido ( Y con esto me refiero al mirar a la ventana). Se justifica en parte por la violencia y robos que acechan la ciudad, pero aun asi, no quiere decir que dejemos de conversar unos con otros. Aun asi podemos encontrar calidez en nuestra ciudad, solo tenemos que trabajar en no perder ese poco calor que todavia nos queda.

En contraste con la acción de estos dos señores estaba una señora, un poco pasada de peso, sentada en un asiento amarillo en la metrovia aun cuando no era mayor de edad, ni estaba embarazada. La observe al entrar y estaba despierta, pero al momento en que una señora bastante mayor entro se hizo la dormida para no tener que dar el asiento. Luego de algún tiempo al parecer se quedo dormida, y nunca sedió el asiento que no le correspondía.
Estas experiencias son muy comunes y desde pequeños no se les enseño a respetar a los que lo necesiten.

Desde que tengo uso de razón me he percatado de que los hombres al bajarse de un bus lo hacen saltando cuando todavía el carro esta en movimiento. Sea cual sea la edad, si es que ya se puede transportar solo. Aveces pienso de que para ellos ha de ser una manera de hombría o simplemente el conductor decide que al ser hombre el puede con todo y así pierde menos tiempo frenando.

Hace un poco mas de un mes me entere que un amigo tuvo un pequeño accidente, al tratar de bajarse del bus el carro bajo la velocidad rápidamente y mi amigo se pego contra el vidrio haciendo que este se rompa y también lastimo su rodilla lo que lo llevo directo al hospital a coserse puntos. Que recibió del conductor insultos por el vidrio roto.

Aunque esto suele ocurrir no se hace nada al respecto, ni se los multa ni se los sanciona de alguna manera, ahora hay tantas reglas de transito que hasta prevee que el peatón pase sin las debidas precauciones, pero que hacemos en cambio por los conductores que no respetan al peatón.

A finales del año pasado saque mi licencia de conducir y aprendí mucho de la ley de transito y de que en ciertas ocasiones el peatón tiene preferencia y es muy importante y aun así corre peligro al bajarse de un bus en plena avenida, solo porque el conductor quiso ir mas rápido y evito el carril de la derecha.

Tal vez los adultos son mas precavidos al momento de bajar y están atentos, pero que hay de los niños? Ellos no son tan ágiles como una persona mayor y tampoco están con su concentración centrada en el movimiento de los demás autos.

Y esto no es todo viven apurando a las personas, viven apurando a los mayores que a pesar de su edad tiene que subir algún medio de transporte para llegar a su destino y son insultados por los conductores por no tener la agilidad para bajarse. Y tampoco tienen a nadie que los defienda de esta injusticia.

Supuestamente hay reglamentos que regulan este tipo de percance pero no hay nadie que se asegure que esto ocurra así. Algunas veces he visto la publicidad de la metrovia en la que habla acerca de este tema y si es que ocurre este percance pues puedes denunciarlo a un teléfono de esta misma institución. Pero al momento la metrovia es limitada y los buses urbanos son muchos mas.

Solo queda concienzar a los próximos ciudadanos pera ver si de esta manera se puede mejorar el trato hacia cada uno de nosotros, y no temer a denunciar este tipo de sucesos, constantes de la urbe.