Tengo un gran recuerdo de mi niñez y tiene relación a esta entrada...
Tenía alrededor de 8 años y había niños jugando en la calle, mis amigas me llamaban a jugar en el parque y los niños jugaban con lo que encontraban, en esa época compraban bolitas para jugar pepo y trulo. Había tantos niños y no recuerdo todos los nombres pero eran grandes momentos de alegría en el barrio, se hacían bingos y elecciones para la reinita del barrio. Aun tengo un par de cintas guardadas en el cajón de ese bello recuerdo.
Pero esto dejo de ser así con la migración en el país, muchos de esos niños se fueron a vivir a otras partes o con sus abuelos, solo quedo el recuerdo de ellos. Con el pasar de los años era todo distinto, aun puedo decir que no conozco muchos de los vecinos del sector y casi todo el día la calle pasa vacía, al pasar siento el temor de que me roben y si esto sucede nadie en el barrio se enteraría. Al menos la mayoría, aun queda en el barrio unas cuantas familias desde mi niñez.
Pero hasta que hace aproximad amente un año, la vecina de dos casas mas allá decidió ponerse un pequeño local de comida típica, vendería los fines de semana desde la mañana hasta el anochecer, ese sentimiento del pasado en cierta manera volvió a resurgir y me di cuenta al estar sentada comiendo el típico plato de arroz con menestra y carne asada, que por cierto es muy delicioso, y me tope con un viejo vecino (ya no vive en el barrio) y conversamos de el tiempo en el que era pequeña y salia a jugar con su hijo al igual que con mi hermano.
A unos metros de distancia vi a niños jugando en el parque, no se que estaban jugando pero estaban entretenidos, vi personas que a breves rasgos conocía, seguramente cuando salia de mi casa, y que son mis vecinos. Y vi alegría en el barrio, aquella alegría perdida de antaño.
Realmente no es lo mismo que en mi niñez pero tiene algo de encanto, el ver algo así hizo que trajera este recuerdo y sonría de ver que esa calidez y amistad dentro de un barrio no se ha perdido, a pesar de las dificultades.
Tenía alrededor de 8 años y había niños jugando en la calle, mis amigas me llamaban a jugar en el parque y los niños jugaban con lo que encontraban, en esa época compraban bolitas para jugar pepo y trulo. Había tantos niños y no recuerdo todos los nombres pero eran grandes momentos de alegría en el barrio, se hacían bingos y elecciones para la reinita del barrio. Aun tengo un par de cintas guardadas en el cajón de ese bello recuerdo.
Pero esto dejo de ser así con la migración en el país, muchos de esos niños se fueron a vivir a otras partes o con sus abuelos, solo quedo el recuerdo de ellos. Con el pasar de los años era todo distinto, aun puedo decir que no conozco muchos de los vecinos del sector y casi todo el día la calle pasa vacía, al pasar siento el temor de que me roben y si esto sucede nadie en el barrio se enteraría. Al menos la mayoría, aun queda en el barrio unas cuantas familias desde mi niñez.
Pero hasta que hace aproximad amente un año, la vecina de dos casas mas allá decidió ponerse un pequeño local de comida típica, vendería los fines de semana desde la mañana hasta el anochecer, ese sentimiento del pasado en cierta manera volvió a resurgir y me di cuenta al estar sentada comiendo el típico plato de arroz con menestra y carne asada, que por cierto es muy delicioso, y me tope con un viejo vecino (ya no vive en el barrio) y conversamos de el tiempo en el que era pequeña y salia a jugar con su hijo al igual que con mi hermano.
A unos metros de distancia vi a niños jugando en el parque, no se que estaban jugando pero estaban entretenidos, vi personas que a breves rasgos conocía, seguramente cuando salia de mi casa, y que son mis vecinos. Y vi alegría en el barrio, aquella alegría perdida de antaño.
Realmente no es lo mismo que en mi niñez pero tiene algo de encanto, el ver algo así hizo que trajera este recuerdo y sonría de ver que esa calidez y amistad dentro de un barrio no se ha perdido, a pesar de las dificultades.
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